vacas lecheras - anco FIT

Sacar el “aguijón” de DON para obtener ganancias de la leche

Las vacas lecheras de alta producción son más susceptibles al impacto negativo de los factores estresantes en su alimentación y en su entorno. Sin embargo, lo que verdaderamente importa para el rendimiento y la eficiencia, es cómo responden las vacas a los estresores. Alimentar las sustancias bioactivas naturales adecuadas puede ayudar al animal a adaptar su respuesta de una manera que ayude a mantener la calidad de la leche y los rendimientos de los componentes. Este artículo se centra en cómo lograr la adaptación a la micotoxina deoxinivalenol (DON) para obtener rentabilidad.

Reacciones de estrés en respuesta a DON

Las reacciones típicas de estrés a nivel celular en respuesta al DON en la vaca lechera incluyen el estrés oxidativo, las respuestas inflamatorias y los cambios hormonales que afectan el consumo de alimento. Los síntomas que se ven como resultado están relacionados con un aumento en el recuento de células somáticas y reducciones en el consumo de alimento, la producción de leche y los rendimientos de los componentes de la leche.

Adicionalmente, se sabe que el DON tiene un impacto negativo en la microflora del rumen, que a su vez ha demostrado tener un impacto negativo en los rendimientos de los componentes de la leche, en particular la proteína de la leche.

¿Por qué las vacas de alta producción están en mayor riesgo?

Los rumiantes se consideran bastante resistentes al DON debido al potencial desintoxicante de los microbios del rumen. Sin embargo, la capacidad de desintoxicación de los microbios del rumen depende de la velocidad de paso de la alimentación y del pH del rumen.
La tasa de paso de alimento generalmente es más alta en las vacas lecheras de alta producción debido a la mayor ingesta de alimento. Esto afectará el tiempo disponible para que los microbios del rumen degraden el DON en una forma no tóxica.

Los niveles de pH del rumen pueden ser bajos debido a la mayor cantidad de concentrado consumido, lo que a su vez afectará la composición de la microflora del rumen. Jeong et al. (2010) reportaron que altas proporciones de concentrado vs forraje reducen la capacidad de desintoxicación de DON por las bacterias del rumen en un 14 por ciento.

El hígado necesita cuidados adicionales.

Una alta demanda de energía y un mayor requerimiento de oxígeno en las vacas lecheras de alta producción aumentan la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS). Cuando las ROS se producen más rápido de lo que pueden neutralizarse mediante la defensa antioxidante de la vaca, se produce un estrés oxidativo. La investigación ha confirmado que el estrés oxidativo es mayor en la lactancia temprana que en la preñez.

Dado que el hígado tiene una alta actividad metabólica, es más susceptible al daño por estrés oxidativo. Un balance de energía negativo inicia la movilización de lípidos, lo que conduce a altas concentraciones de ácidos grasos no esterificados (NEFAs por sus siglas en inglés).

Shi et al. (2016) reportaron que el metabolismo de grandes cantidades de NEFAs en cuerpos cetónicos induce estrés oxidativo en el hígado de las vacas lecheras. Esto puede agravar el desarrollo del hígado graso al inhibir la producción de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL por sus siglas en inglés). El DON, que se sabe que aumenta el estrés oxidativo y reduce el consumo de alimento, puede agravar esto aún más.

La función del hígado puede verse gravemente afectada por la infiltración grasa, que se asocia con una disminución en la producción de leche, una reducción de la fertilidad y problemas de salud, como la mastitis y la cetosis.

También se sabe que el estrés oxidativo en el hígado causa daño inflamatorio del hígado, lo que altera aún más la función metabólica de las células hepáticas y promueve el desarrollo de la cetosis. McArt et al. (2015) de la Universidad de Cornell estimaron que el costo total por caso de cetosis era de $ 289, lo que demuestra la importancia de la protección adicional del hígado contra factores estresantes como las micotoxinas.

Adaptarse para desarmar a DON

La respuesta al DON a nivel celular y en el rumen de la vaca lechera determinará el impacto que tiene el DON en las ganancias de la leche. Apoyar los propios mecanismos de defensa del animal para reducir las reacciones negativas al estrés causadas por el DON reduce el impacto que el DON puede tener en el rendimiento, la salud y la calidad de la leche en la vaca lechera.

Dado que las plantas han evolucionado para resistir los factores estresantes, algunos extractos de plantas han demostrado ser beneficiosos para contrarrestar las mismas reacciones de estrés que tiene el ganado a nivel celular. Como medio de defensa, las plantas pueden tener componentes con alta capacidad antioxidante y actividades antiinflamatorias. Además de eso, ciertos extractos de plantas han demostrado un impacto positivo en la regulación del apetito y la eficiencia del rumen cuando se aplican a la alimentación animal.

En consecuencia, alimentar la combinación correcta de extractos de plantas puede ser una estrategia para adaptar la respuesta al DON en la vaca lechera para ayudar a mantener la rentabilidad ante un desafío.

Por ejemplo, los componentes vegetales con una alta capacidad antioxidante pueden ayudar a aumentar el nivel de enzimas antioxidantes y otros antioxidantes para apoyar la defensa antioxidante propia de la vaca en el hígado. Alimentar esos tipos de componentes puede darle al hígado una mejor oportunidad de combatir los ROS producidos por las micotoxinas en el hígado y, por lo tanto, minimizar las consecuencias negativas del estrés oxidativo en la función hepática y el rendimiento de la vaca.