Resiliencia – valor económico en la producción animal

La producción animal está mostrando un creciente interés por la inclusión de la resiliencia como un rasgo en los objetivos de cría. Los científicos que trabajan en genética animal están señalando el valor económico de la resiliencia en las granjas, donde el tiempo de trabajo está restringido.

Genes de la resiliencia en los pelirrojos

Los investigadores están descubriendo qué hace que algunos humanos sean más resilientes que otros. Por ejemplo, el gen MC1R encontrado en los humanos pelirrojos se ha asociado con ciertas características que mejoran la capacidad de recuperación. Los pelirrojos tienen la ventaja genética de que naturalmente producen su propia vitamina D. La mayoría de las personas necesitan asegurarse de consumir mucha vitamina D, especialmente cuando los estilos de vida modernos y el clima les impiden obtener suficiente vitamina D de la luz solar. Dado que la vitamina D juega un papel importante en la salud y la fertilidad, los pelirrojos son más resilientes porque necesitan menos vitamina D que el resto de nosotros.

Una mejor caracterización de los fenotipos resilientes en animales de granja debería brindar la oportunidad de buscar diferencias genéticas similares en estas especies.

¿Podemos criar para obtener mayor resiliencia?

Los desarrollos actuales y las tendencias futuras en la industria pecuaria están dando paso a un nuevo enfoque de investigación en genética para la producción animal. Esta investigación busca desarrollar herramientas de selección para que los productores mejoren la resiliencia de los animales en su sistema de producción.

Hasta ahora los objetivos de reproducción no han incluido la capacidad de resiliencia. Sin embargo, grupos de investigación de Australia y los Países Bajos han demostrado recientemente el potencial de resiliencia en los objetivos de reproducción y sugirieron formas de cómo podríamos hacer una selección genética para ella en los animales productivos.

La definición de resiliencia en la producción animal

“La capacidad del animal para ser afectado mínimamente por disturbios / desafíos o para regresar rápidamente al estado previo a la exposición a un disturbio” (Berghof et al 2019).

Colditz y Hine (2016) describen la resiliencia como una medida comparativa de las diferencias entre los animales en el impacto de un desafío y el resultado de una menor sensibilidad o una mejor adaptabilidad a un desafío. Los procesos biológicos que subyacen a la resiliencia se relacionan con las respuestas adaptativas que ocurren para minimizar el impacto de un factor estresante.

Cómo medir la resiliencia en animales de granja

De la definición de resiliencia como sensibilidad reducida a las perturbaciones potenciales, se deduce que el fenotipo deseable podría identificarse midiendo la tasa de recuperación al estado base y la normalidad de los rasgos de comportamiento, fisiológicos, inmunes o de producción después de la perturbación. En lugar de medir la magnitud de estas variables mientras el animal intenta lidiar con el estresor.

Artículos científicos más recientes dicen que la resiliencia se puede medir en función de las desviaciones de la producción esperada y la producción observada durante un período de tiempo. Un indicador para animales más resilientes podría ser que tienen una variación menor en las desviaciones de los rasgos de producción durante un período de tiempo que el promedio de la población.

Por ejemplo, existen correlaciones favorables entre la variación residual del consumo de alimento y la duración del alimento con la mortalidad y el número de tratamientos de salud en cerdos en un entorno de desafío. Esto sugiere que la variación residual del consumo de alimento y la duración del alimento se pueden usar para seleccionar cerdos más resilientes.

Los avances tecnológicos recientes facilitan el aumento en el número de observaciones que se pueden hacer en animales individuales para estimar con mayor precisión las desviaciones y, en consecuencia, los parámetros genéticos. Los ejemplos más conocidos y mejor desarrollados son los sistemas de ordeño automático (AMS) en ganado lechero y los sistemas de alimentación automática (AFS) para cerdos. Los productores esperan un progreso más rápido con las mediciones de los sensores portátiles, mismos que ya se están utilizando para monitorear el comportamiento de los animales, los cambios fisiológicos y detectar la salud y el estado de la enfermedad en los animales.

Valor económico de la resiliencia

Los investigadores señalan que al determinar el valor económico de los rasgos, se debe tener cuidado de evitar el doble conteo. Sugieren que el valor económico de la resiliencia puede basarse en los costos de mano de obra asociados con la observación de animales que muestran signos de enfermedad u otros problemas. Estos pueden ser señales visuales o alertas generadas por sensores, sistemas de alimentación automática o sistemas de ordeño automático.

El tiempo de mano de obra es limitado. Por lo tanto, los granjeros tienen un requisito de animales sanos y fáciles de manejar, especialmente cuando la cantidad de animales por empleado de la granja está aumentando. Una reducción en el tiempo dedicado a un animal con una alerta reducirá los costos asociados con la mano de obra. La resiliencia mejorada hace que los animales de granja sean más fáciles de manejar, lo que reduciría los requisitos de mano de obra y, por lo tanto, permitiría más animales por granja. En consecuencia, la selección de animales más resilientes puede aumentar las ganancias de la granja.

Para lectura adicional: Cómo puedes apoyar la resiliencia en las gallinas ponedoras